miércoles, 16 de marzo de 2011

El carnaval de Barranquilla es una firme expresión de espontaneidad en propios y extraños, durante el período de modernidad, finales del siglo XIX, se presentan las primeras corrientes migratorias Europeas Occidentales y judíos askenazis y sefaradíes en la Urbe en mención.
Los primeros inmigrantes mantenían sus expresiones culturales, las cuales paulatinamente fueron formando conglomerados sencillamente identificables, por sus construcciones, propias de arquitecturas de sus Estados originarios, el estilo republicano en el barrio el prado, prado viejo y bellavista es ejemplo de ello.
Con la arquitectura las costumbres y hábitos se manifiestan en expresiones, inicialmente entre los grupos en mención y posteriormente mediante expresiones típicamente sociales, el carnaval en esas épocas iniciales, reflejaba formas Europeas, como el carnaval de Venecia y tímidamente expresiones afrodesceendientes e indígenas.
Posterior a la segunda guerra Mundial, el carnaval de Barranquilla se fortalece como expresión cultural de la nueva Ciudad, durante la segunda guerra Mundial, emigrantes Alemanes se establecen, aportando tradiciones y expresiones propias de sus vestimentas.
En la era de la guerra fría el carnaval de Barranquilla se afianza como una festividad tradicional. Tradiciones particulares expresadas en una gran variedad de lenguajes y formas de expresión de los Individuo, el costumbrismo y la formación repentina de fenómenos sociales de todo tipo, es una de las principales característica propias de sociedades complejas y exigentes, particularidad de la era contemporánea.
La Contemporaneidad reconoce expresiones universales, a través de organismos Internacionales como la ONU, contempla el carnaval de Barranquilla como patrimonio intangible de la humanidad.
Como patrimonio de la humanidad se conjugan expresiones, símbolos, signos y síntomas, como resultado de toda una historia en particular, el espacio y el tiempo son dos variables fundamentales para comprender el protagonismo de los signos y como han formado paulatinamente una semiósis social, es decir el antifaz, la máscara, el disfraz deben identificar las expresiones faciales de los actores del carnaval, sin esas expresiones faciales difícilmente la representación seria original.
Con la crisis del Estado – Nación en el Mundo Occidental, el carnaval de Barranquilla y sus actores asimilan nuevas tendencias, como resultado de los actuales cambios políticos, sociales, económicos y tecnológicos, importante considerar que los cambios en mención se presentan en forma inesperada, he aquí la originalidad de los actores del carnaval, expresan mediante toda una semiósis social las transformaciones propias de la contemporaneidad.
Con toda seguridad esperemos representaciones sobre los acontecimientos en el medio oriente y norte del continente africano, representaciones de personajes como: Mohamar Gadafi, Hosni Mubarak y Osama Bin Laden entre otros, así como el tristemente destino de la Lechuza que vivía en el estadio Roberto Meléndez.

“Quien lo vive es quien lo Goza”.